Las mexicanas son hoy la gran oposición al gobierno de AMLO

Marcha de mujeres feministas en la Ciudad de México.

Por Elda Montiel

(montielelda@yahoo.com.mx)

México, mayo (SEMlac).- El movimiento de mujeres se convirtió en la gran oposición al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, por el abandono que sienten, la persistencia de la brecha de género y el crecimiento de la violencia, la discriminación y la salud.

Este movimiento de mujeres, unitario y heterogéneo, tiene como principal exigencia la protección de las vidas de la mitad de la población. En los dos años y medio de la actual administración, Signos Vitales asegura que la violencia de género en todas sus modalidades, no solo la conocida como familiar, ha crecido exponencialmente.

El reporte de la ONG Signos Vitales, "Ser mujer en México: abuso, violencia, desigualdad, feminicidio y discriminación", señala que durante los últimos dos años del gobierno de Peña Nieto se registraron 5.298 homicidios dolosos contra mujeres, entre 2019 y 2020 ya se alcanzó la cifra de 5.665.

Los años que más feminicidios se han registrado son 2019 y 2020 con 943 y 942, respectivamente, y diciembre de 2018, el primer mes del actual gobierno, reportó el máximo histórico con 98 asesinatos, de acuerdo con los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad (SESNSP).

El reporte destaca la movilización de las mujeres, que han mantenido otras exigencias como la despenalización del aborto, la liberación de mujeres presas en el país por abortar, el reconocimiento de las fuerzas del Estado como ejecutoras de violencia contra las mujeres y la equidad salarial.

Sus expresiones públicas no han cesado, como las marchas realizadas como respuesta a los feminicidios, así como la gran demostración por el Día Internacional de la Mujer que, el 8 de marzo de 2020, con datos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, reunió al menos 80.000 mujeres en una marcha, solo en la capital del país.

Un año después, en un contexto de clara confrontación con el gobierno federal y en medio de la pandemia, al menos 20.000 mujeres salieron a las calles y convirtieron el enorme muro de contención levantado frente a la residencia presidencial en un símbolo de resistencia y lucha contra la violencia de género. Hubo manifestaciones en 14 ciudades.

En su análisis, el reporte indica que la oposición formal de los partidos políticos se vio desarticulada por la victoria avasalladora de Morena en las elecciones federales de 2018 y algunos gobernadores hicieron frente, pero sin grandes resultados, por la gran dependencia presupuestal y de seguridad que tienen con el centro.

Señala que se levantaron oposiciones sociales con reclamos históricos legítimos y sin intereses electorales, como es el caso del movimiento de mujeres que se consolidó rápidamente como la gran oposición al gobierno actual, el cual fue descalificado por Andrés Manuel López Obrador, al atribuirlo a la manipulación de grupos conservadores que califica de adversarios.

Aunque el 6 de marzo de 2019 el gobierno de López Obrador anunció una serie de acciones de carácter emergente y alcance nacional, para enfrentar la discriminación y la violencia contra las mujeres, los indicadores relativos a la seguridad femenina no han mejorado.

Mientras que en 2017 se reportaron 2.142 casos de violencia de género distintas a la violencia familiar, en 2018 fueron 2.225, en 2019 alcanzaron los 3.180 registros y en 2020 llegaron a los 4.050 casos. Septiembre fue el mes con el máximo histórico, al registrar 400 de estos delitos. Entre enero y febrero de 2021 ya suman 629 registros los casos de violencia de género distinta a la violencia familiar.

Las brechas de género

Los 64 millones 540.634 de las mujeres mexicanas, además de sobrevivir a la violencia, se enfrentan a una calidad de vida acotada por una serie de factores estructurales en los ámbitos económico, político, cultural y social, así como de actitudes basadas en prejuicios abiertamente discriminatorias hacia ellas que terminan obstaculizando sus proyectos de vida.

De acuerdo con el Índice de Brecha Global de Género del Foro Económico Mundial 2020, México tiene una brecha de género de 75,4 por ciento. Con ese porcentaje, el país se posiciona en el lugar 25 de 153 países, siendo la economía 16 del mundo. En 2010, el país se encontraba en el lugar 91 y en 2015, en el 71.

El confinamiento por covid-19 amplió la brecha en los ingresos laborales entre hombres y mujeres. Al cuarto trimestre de 2020, dicha brecha era de 856.52 pesos (42 dólares), mientras en el tercer trimestre del mismo año la brecha era de 694.35 pesos (34 dólares), por lo tanto, dicha brecha se incrementó en 162.17 pesos (8 dólares).

Contradictoriamente, hasta ahora la administración no ha logrado diseñar e implementar una estrategia para incluir de mejor manera a mujeres y niñas, con el objetivo de disminuir las brechas entre hombres y mujeres, así como pasar de la retórica a la realidad.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en tiempo promedio destinado al trabajo remunerado en población mayor a 15 años, México es el país con el peor indicador, pues 42,6 por ciento del tiempo laboral de las mujeres no está remunerado. Le siguen Argentina con 42,4 por ciento, Chile con 42,1 por ciento, Perú con 39,8 por ciento y Costa Rica con 39,6 por ciento.

Solo 22,1 por ciento del tiempo laboral de las mujeres está remunerado en México, mientras que en Argentina (15,2 %), Chile (19,8 %), Perú (22,6 %), y Costa Rica (10,8 %), los porcentajes son igualmente catastróficos.

El drama de la pandemia ha sido devastador para las mujeres en el sector económico. Antes de la covid-19, la participación laboral de las mujeres era de 43,4 por ciento. El 79,2 por ciento de ellas se encontraban ocupadas en el sector terciario y tan solo 3,5 en el primario.

Se estima que en el primer trimestre de 2020, 1.3 millones de mujeres que no han concluido la primaria presentan la brecha laboral más elevada. Un total de 52 de cada 100 mujeres que no cuentan con primaria completa están en situación de desempleo o de horas laborales reducidas, o no pueden salir en búsqueda de trabajo, aunque lo consideran necesario.

La brecha laboral para aquellas mujeres con nivel educativo de media superior y superior es de 34 por ciento, mientras en el caso de los hombres es de 30 por ciento para el mismo nivel educativo.

En México, de acuerdo con las cifras del INEGI, tan solo las mujeres aportan el 70,3 por ciento del valor económico equivalente del trabajo no remunerado en el cuidado de la salud, que equivale a 230 millones 900.000 pesos (11.545 millones de dólares), a precios corrientes de 2017)

El trabajo doméstico no remunerado fue equivalente a 22,8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2019 y, aunque tuvo un valor de mercado, las mujeres que lo realizaron no recibieron ninguna retribución monetaria a cambio.

Ellas son las principales encargadas de la atención de los integrantes del propio hogar (51,4 %), así como para el apoyo en los cuidados para la salud de integrantes de otros hogares (18,9 %), independientemente del grado de enfermedad o discapacidad que presenten las personas a las que atienden, elementos que impiden la movilidad social en las mujeres con mayor frecuencia en comparación con los hombres.

Uno de los múltiples daños colaterales causados por el mal manejo de la pandemia fue el aumento en 2020 de las muertes maternas.

Con datos de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud, el número de muertes maternas pasó de 676 en 2019 a 899 en la semana 51 de 2020, un aumento de 32 por ciento, lo cual regresó al país a los niveles registrados en 2010. Se perdió una década en esta tragedia, porque las muertes maternas se pueden evitar.

México en el mundo

De acuerdo con el Índice de Brecha Global de Género del Foro Económico Mundial 2020, México se encuentra en participación económica y oportunidades en el lugar 124, en logro educativo en el 54, en salud y sobrevivencia en el 46. Todo ello de un ranking de 153 países.

No obstante, en el terreno del empoderamiento político, el país es considerado uno de los cinco estados con mayor mejoría y ocupa la posición 14, esto gracias, principalmente, a que en 2019 aumentó la presencia de las mujeres en la representación legislativa y en instituciones políticas.

Reporte BID de igualdad

De acuerdo con el Índice Mujeres, Empresas y Derecho 2021 del Banco Mundial, que mide la igualdad entre hombres y mujeres, México se encuentra en el puesto 45 de 190 países evaluados. La calificación del país pasó de 83,8 a 88,8 puntos, debido al avance en los derechos en el matrimonio. El indicador de matrimonio evalúa las restricciones legales relacionadas con este aspecto, como la discriminación que incluye los obstáculos a los que se enfrentan las mujeres para dirigir un hogar y la familia.

Sin embargo, los puntajes más bajos para México se encuentran en las leyes que: afectan el salario de las mujeres (75), afectan el trabajo de las mujeres después de tener hijas e hijos (60) y las que afectan el monto de la pensión de una mujer (75).

En el informe del Georgetown Institute for Women, Peace and Security, correspondiente a 2019-2020, de 167 naciones analizadas para los países con mejores condiciones para las mujeres en bienestar, inclusión económica, social y política, justicia, seguridad y empoderamiento de las mujeres en el mundo, México ocupa el lugar 103 del estudio, ya que a pesar de que cuenta con excelentes políticas de representación parlamentaria y normas contra la discriminación, tiene una de las peores calificaciones en seguridad (feminicidios), en inclusión financiera y acceso a la justicia.

Los países mejor calificados fueron Noruega, Suiza, Dinamarca, Finlandia e Islandia.

Signos Vitales es una organización de la sociedad civil, apartidista, sin fines de lucro, regida por un Consejo conformado por personas con una trayectoria destacada, con alto nivel ético y profesional, que cuentan con un reconocimiento nacional e internacional y con un firme compromiso por los principios democráticos y de libertad.

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