- Denuncian que los trabajadores carecían de Prestaciones de Ley (seguridad social, utilidades, prima vacacional y prima dominical)
- Un hecho similar sucedió en 2019 cuando la directiva también argumentó falta de recursos, posponiendo el diálogo hasta que finalmente despidió a tres integrantes del equipo: dos reporteras y un reportero.
Mérida, Yucatán.- Los periodistas Cecilia Abreu, Juan Manuel Contreras y Abraham Bote fueron despedidos del periódico La Jornada Maya por exigir sus derechos laborales y quejarse de las violaciones a la Ley Federal del Trabajo (LFT), que cometen sus patrones, denunció la organización “Somos Periodistas”
--Pedimos a las autoridades federales y estatales intervenir para que las y los periodistas en Yucatán no atraviesen esta clase de violencias y se les garantice un trabajo digno conforme a Derecho, señalan en un comunicado.
La denuncia establece que un hecho similar sucedió en 2019 cuando la directiva también argumentó falta de recursos, posponiendo el diálogo hasta que finalmente despidió a tres integrantes del equipo: dos reporteras y un reportero.
Según el documento desde años atrás, Cecilia Abreu, Juan Manuel Contreras y Abraham Bote, detectaron que, a pesar de cumplir con su labor, carecían de Prestaciones de Ley (seguridad social, utilidades, prima vacacional y prima dominical): nunca contaron con las prestaciones mínimas que marca la ley para proteger su integridad, salud y bienestar; con ningún mecanismo para acceder a una vivienda digna; ni con seguro médico, a pesar del riesgo que representa el ejercicio periodístico.
Aumento de sueldo. En cuatro años no registraron ningún aumento de sueldo, pese a la inflación y a que Yucatán tiene la canasta básica más cara del sureste de México.
Herramientas de trabajo (viáticos de traslado, equipo para mantenerse en comunicación y trabajar).
Explican que debido a que esto vulneraba no solo su bienestar como personas, sino como periodistas en ejercicio del derecho a la libertad de expresión, el pasado mes de mayo intentaron establecer diálogo con la directiva de La Jornada Maya, encabezada por Sabina León e Israel Mijares, para acceder a sus derechos laborales.
Se realizó una reunión, en la cual la directiva alegó que no contaba con suficientes recursos, pero aseguró que tomaría las acciones correspondientes.
En una cita posterior, prometió a la y los reporteros darles acceso a Uber Business como una forma de pagar viáticos de transporte. Sin embargo, este servicio Únicamente podían utilizarlo si la directiva lo autorizaba. De igual forma, le renovaron el equipo telefónico a Abraham Bote y le entregaron un celular a Cecilia Abreu, aunque este último no tenía línea.
También programaron una junta para el 15 de junio, con el fin de dialogar sobre el aumento de sueldo y las prestaciones.
La fecha llegó y no se realizó la reunión, ni se brindaron informes a la y los reporteros, quienes decidieron enviar un mensaje colectivo a Sabina León.
No obtuvieron ninguna respuesta sino hasta el 29 de junio, cuando la directiva contestó que “todavía no tenían la información necesaria para poder hacer algún ajuste a las condiciones”, pero fijó el miércoles 12 de julio para sostener una reunión y hablar sobre los avances de las negociaciones.
La y los reporteros consideraron el argumento de la falta de recursos en el medio de comunicación y aceptaron esperar. Sin embargo, durante ese tiempo tuvieron conocimiento de que Israel Mijares, dejando de lado la crisis laboral del periódico, viajó a Colombia para participar en el Festival de Periodismo Gabriel García Márquez (Festival Gabo), el cual tiene costo de acceso.
A pesar de todo, el 12 de julio la directiva canceló de nuevo la reunión, argumentando que la Jornada Nacional había solicitado una reunión de urgencia en la Ciudad de México y por lo tanto, la directiva debía viajar.
Ante la indiferencia y la falta de acciones concretas, la y los reporteros iniciaron un paro laboral. Aunque retomaron sus actividades dos días después, dejaron de recibir instrucciones y respuesta por parte de la directiva del medio, que finalmente les citó para notificarles su despido.
No es la primera vez que La Jornada Maya está implicada en este tipo de violencias.
En 2019 algunos de las y los trabajadores, tanto del área impresa como web, se manifestaron por las violaciones a los derechos laborales que atravesaban, como retrasos en los pagos, cargas de trabajo de más de ocho horas sin paga extra, carencia de prestaciones laborales, entre otras. En su momento, la directiva también argumentó falta de recursos, posponiendo el diálogo hasta que finalmente despidió a tres integrantes del equipo: dos reporteras y un reportero (Oscar Rodríguez Hernández) .
Desde Somos Periodistas, exigimos un ALTO A ESTE TIPO DE PRÁCTICAS, que vulneran el ejercicio periodístico y a las personas que lo realizan. Nos pronunciamos en contra de este tipo de limitaciones a los derechos laborales y exhortamos a La Jornada Maya a GARANTIZAR MEDIDAS DE NO REPETICIÓN.
Exigimos a las autoridades, tanto federales como estatales, vigilar que las empresas de medios de comunicación cumplan con la LFT, y no vulneren los derechos de quienes laboran en dichas instancias, finaliza el documento.



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