- Comandantes de la policía han sostenido reuniones con Lizette. No hay avances en las investigaciones sobre el paradero de la maestra Mirna del Socorro.
Mérida, Yucatán.-A 25 días de la desaparición de la maestra jubilada Mirna del Socorro Barrera Vera, su hija Lizette reflexiona: “Mérida ya no es la ciudad que tanto se presume” y la búsqueda es, hasta el momento, infructuosa con la participación de cientos de voluntarios y elementos de la Policía Estatal de Investigación (PEI) de la Secretaría de Seguridad Pública.
Todos los días se rastrean colonias y comisarías de Mérida, llegando incluso a los municipios de Umán y Kanasín. Se han entregado volantes y colgado mantas en Progreso, Ucú, Kinchil, Tetiz, Hunucmá y la comisaría de Sisal y hasta Celestún. Un espectacular en Mérida. Se han revisado brechas, casas abandonadas, lotes baldíos, bodegas y playas.
Se han verificado todas las versiones que, hasta el momento, han resultado falsas.
Comandantes de la policía han sostenido reuniones con Lizette, la hija de la maestra jubilada quien el próximo siete de enero cumplirá 87 años. No hay avances en las investigaciones.
Incluso la policía visitó la vivienda de la docente jubilada en el barrio de la Ermita en busca de indicios y de ADN y se han desplegado, en los últimos dos domingos de fin de año, mega búsquedas en Mérida y sus comisarías.
---“Hoy son 25 días, donde no se nada de ti. Si tú lees este post, por un momento, puedes imaginar el dolor que es tener esta incertidumbre de ¿dónde está tu mamá? Donde imaginas mil escenarios. No voy a bajar la guardia, seguiré tratando de mover cielo, mar y tierra por encontrarte, cuidándome porque las emociones enferman, pero el amor a mi madre me ha hecho más fuerte y seguiré hasta tenerla de vuelta conmigo.
Porque así como la gente se pregunta ¿cómo es posible desapareció? ¿Cómo nadie la ha visto? Eso mismo nos preguntamos como familia. Eran las 4.16 de un martes 9 donde estaba rodeando de personas en la parada del Va y Ven la última vez que se le vio en una cámara del Walmart caucel.
Insisto, Mérida ya no es la ciudad que tanto se presume. Hoy fue mi mamá, pero mañana o en unos meses pudiera ser otro conocido o uno mismo. Por eso esta lucha de buscarla, no puedo dejarla hasta poder dar con ella.
Hoy mucha gente ha despertado la conciencia y me incluyo en abrir los ojos a la gente que vemos en la calle. Han aparecido más personas, pero mi mamá sigue ahí en algún lugar.
Gracias por seguir conmigo desde donde estes”: Lizette Arceo Barrera.

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