- Presentan el libro “El grillo cantor”, de Godofredo Olivares, publicado por la Secretaría de Cultura de Veracruz.
Mérida, Yucatán.- Como una experiencia colectiva donde la música, la memoria y la literatura se entrelazaron para rendir homenaje a Francisco Gabilondo Soler, conocido como Cri-Cri. se llevó a cabo la presentación del libro de “El grillo cantor”, de Godofredo Olivares, publicado por la Secretaría de Cultura de Veracruz.
El evento, moderado por Jorge Souza y acompañado por Sara Poot Herrera y Carmen Villoro, inició de manera poco convencional: el público y los participantes entonaron fragmentos de “El chorrito”, evocando de inmediato la vigencia de las composiciones de Cri-Cri. A partir de este momento, se reflexionó sobre la estructura de sus canciones, destacando la precisión de sus rimas, la construcción de la copla y la musicalidad que las convierte en piezas memorables. Más allá de la nostalgia, se subrayó cómo estos recursos literarios y musicales explican su permanencia en la memoria colectiva.
Carmen Villoro profundizó en la dimensión poética de las canciones de Gabilondo Soler, señalando su capacidad para construir universos narrativos que dialogan con la infancia, pero también con emociones universales. Por su parte, Sara Poot Herrera destacó la relevancia del libro como una obra que organiza y amplía el conocimiento sobre el autor, integrando desde su biografía hasta una selección de textos, canciones, testimonios y cartas personales. En este sentido, reconoció el trabajo de Olivares por abrir una nueva travesía en torno a Cri-Cri, permitiendo redescubrirlo desde múltiples perspectivas.
El autor compartió el proceso de investigación detrás del libro, que inició como parte de un proyecto enfocado en figuras destacadas de Veracruz. A partir de una búsqueda que lo llevó a contactar al nieto de Gabilondo Soler, Olivares logró acceder a materiales cercanos que enriquecieron la construcción del relato. Así, reconstruyó episodios de la vida del compositor, desde su formación musical y su curiosa etapa como boxeador, hasta su historia de amor con María del Rosario, elementos que aportan una dimensión más humana al personaje.
La sesión se desarrolló en un ambiente participativo, donde el público intervino con recuerdos y anécdotas personales vinculadas a las canciones de Cri-Cri, reafirmando su presencia en distintas generaciones. Más que una presentación editorial, el encuentro funcionó como un espacio de evocación colectiva, donde la obra de Gabilondo Soler se confirmó como un referente cultural que trasciende el tiempo, capaz de seguir cantándose, reinterpretándose y habitando la memoria de quienes lo escuchan.

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