Endeudamiento público para la construcción del nuevo “museo” de momias de Guanajuato.

Endeudamiento público para la construcción del nuevo “museo” de momias de Guanajuato.

  • Las autoridades guanajuatenses quieren construir con recursos públicos una plaza comercial de 53 locales y llevar a las Momias en calidad de “edecanes”, denuncian integrantes de la sociedad civil 
  • El Congreso del Estado de Guanajuato pretende autorizar el endeudamiento para construir un supuesto nuevo “museo” de las momias de Guanajuato, hecho que es irracional e injustificado. 

Guanajuato.- El 9 de agosto de 2021 se aprobó por mayoría en la sesión del Ayuntamiento la propuesta de acuerdo para la contratación de deuda pública para cubrir el costo de construcción del nuevo museo de las momias y área comercial en la ciudad de Guanajuato, proyecto de “inversión pública productiva”.

En representación de la sociedad civil de Guanajuato esta problemática fue expuesta en rueda de prensa virtual por Paloma Robles Lacayo, ingeniera Bioquímica con Maestría en Artes, ex coordinadora del Museo de sitio Ex Convento Dieguino y exposiciones de la Casa de la Cultura en Guanajuato capital, exdirectora del Museo de las Momias de Guanajuato e  investigadora de la bioética aplicada al manejo de restos humanos y Rogelio García Espinosa quien es doctor en Pensamiento Español e Iberoamericano, exdirector del Museo Regional de Guanajuato “Alhóndiga de Granaditas”, exdirector Técnico de la Coordinación Nacional de Museos del INAH y académico de la Universidad de Guanajuato.

En la actividad se contó con la opinión de Patricia Alonso Pajuelo, licenciada en Historia con especialidad en Antropología Americana y licenciada en Documentación. Conservadora del Museo Nacional de Antropología de España. 

Refieren que el último día de agosto se llevó a cabo una audiencia de organizaciones de la sociedad civil ante la Comisión de Fiscalización y Hacienda del Congreso del Estado de Guanajuato, pero no atendieron los argumentos en contra de autorizar el endeudamiento público para la construcción del nuevo “museo” de momias de Guanajuato, y el 6 de septiembre de 2021 se votó favorablemente y por unanimidad el dictamen favorable al interior de la Comisión, por lo que ahora se analizará en el pleno del Congreso el 13 de septiembre.

Además de los daños al patrimonio nacional, de proceder estas acciones dejarían sin sustento a 150 familias que han orbitado al actual museo desde hace 50 años por actividades como la venta de artesanías y charamuscas (dulce típico en forma de momia); además, llevará a los cuerpos áridos -las momias- al límite de su mercantilización, pues surge “para incrementar la hacienda pública municipal” y entraña también la creación de una nueva “área comercial” con 53 locales -que será un centro comercial-, mediante un endeudamiento público por 70 millones de pesos a 10 años. 

Este proyecto avanza ante la indolencia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que no ha asumido su responsabilidad, en torno a las Momias de Guanajuato, de promover el respeto y regular el uso social del patrimonio -según el artículo 2 de su Ley Orgánica-, y pese a que incluso la Coordinación Nacional de Antropología tiene facultades de recuperar los restos humanos procedentes de contextos históricos, como es el caso ya que las Momias de Guanajuato proceden del Panteón Municipal de Santa Paula -inmueble histórico-. Por ello se envió una comunicación a esta área, para explorar el estado del trámite para legitimar la apropiación municipal de las Momias. 

“Actualmente existe un proceso judicial abierto orientado al reconocimiento de las Momias como monumentos históricos muebles -como sí ha sucedido para 40 momias procedentes de Zacatecas y Ciudad de México-, por el Centro INAH Guanajuato, demandado ante un juzgado de distrito el 15 de julio de 2021, distinción que se otorgaría en función de la adscripción de los cuerpos al inmueble histórico del que proceden y garantiza la protección institucional de este valioso patrimonio biocultural, pero entraría en riesgo si las Momias fueran reubicadas.”, aseguró Paloma Robles Lacayo.

Por otra parte, este proyecto atenta contra el Código de deontología para los Museos de Ciencias Naturales, que acota la exposición de restos humanos a fines únicamente científicos; los principios bioéticos en la utilización de las Momias de Guanajuato dictados por la Comisión Nacional de Bioética, y la legislación sanitaria nacional, en tanto que utilizar a los cuerpos para “incrementar la hacienda pública municipal” no es ético. 

En rueda de prensa se mencionó la farsa de suscribir un convenio de colaboración que “pretende garantizar la salvaguarda de la colección de las Momias de Guanajuato, una de las más relevantes del mundo” el 26 de noviembre de 2020 entre el Municipio de Guanajuato y el Centro INAH Guanajuato, pero el 19 de enero de 2021 se confirmó que el convenio no se había formalizado “por la pandemia”.

Asimismo, Robles Lacayo mostró unas gráficas con la tendencia decreciente de la proporción entre el presupuesto asignado al Museo y los ingresos que genera, del orden de 6 % en el 2020 con 2.7 mdp frente a los 43.9 mdp que recaudó en el 2019.

Se dijo que este proyecto está atravesado por un delito de corrupción, pues la esposa y suegro del presidente municipal tienen cada uno galerías con exposiciones de restos humanos “se desconoce si reales o falsos” y el incremento en el costo del boleto de acceso en el Museo de Momias de Guanajuato crea una ventaja comercial a esos establecimientos de costos más bajos por un servicio equiparado.

Durante su intervención Patricia Alonso Pajuelo reconoció que le llama la atención conocer el proyecto comercial que incluye 53 locales en Guanajuato “me parece que está bien que los museos tengan tiendas, porque es un servicio más que se le ofrece al público que visita los museos y ayuda a financiarlos, pero 53 tiendas, me parece que ya no estamos hablando de la tienda del museo, sino de un centro comercial que cuenta con salas de exposiciones”. 

Hizo referencia de que el proyecto menciona que buscan que la visita sea divertida para los visitantes, “en ningún momento se menciona la palabra respeto, yo creo que la palabra ‘divertida’ a la hora de exponer restos humanos no es la más adecuada; el que ahora mismo -las momias- estén expuestas en un museo de sitio cerca del lugar en el que se encontraron ayuda a contextualizarlos”.  

En su oportunidad Rogelio García Espinosa, doctor en Pensamiento Español e Iberoamericano, Exdirector del Museo Regional de Guanajuato “Alhóndiga de Granaditas” confirmó que en términos de museos México tiene un lugar muy importante a nivel internacional. 

Recordó que  ICOM (Consejo Internacional de Monumento y Sitios) ha definido a los museos de la siguiente manera “El museo es una institución permanente no lucrativa al servicio de la sociedad y su desarrollo, abierta al público que adquiere, conserva, investiga, comunica y principalmente expone los testimonios del hombre y su medio ambiente, con propósitos, estudio, educación y de ley” u aseguró que “es verdaderamente preocupante que pretendan lucrar con los restos humanos, con los restos de sus antepasados, porque eso son aunque no lo queramos reconocer. La mayoría de los cuerpos corresponden al siglo XIX. Se están violentando preceptos de la UNESCO, ICOMOS y de ICOM”.

En virtud de que el proyecto viola recomendaciones internacionales de manejo de restos humanos en ámbitos museísticos, la legislación sanitaria en torno al control sanitario de cadáveres, los principios bioéticos dictados por la Comisión Nacional de Bioética para la utilización de las Momias de Guanajuato y pone en riesgo la posibilidad de que los elementos de esta importante y reconocida colección, la más grande de momias naturales contemporáneas del mundo, alcancen la categoría de Monumentos Históricos Muebles (inherente a la adscripción de las Momias al inmueble histórico del que proceden y junto al que pertenecen) según la Ley Federal sobre Zonas y Monumentos Arqueológicos, Artísticos e Históricos, hoy en curso, invitan a la reflexión, voto en contra y suma de voluntades con la intención de que no sea aprobado.

Sobre este problema han escrito:

Juan Villoro en su columna “mercado de momias”:

“El turismo oscuro muestra aspectos no siempre encomiables de la conducta humana. Las momias son visitadas por el curioso placer de sentir miedo y han inspirado películas del cine de luchadores y leyendas de escalofrío. Sin embargo, también son parte de un acervo antropológico y cultural que debe ser resguardado y exhibido en un contexto que explique su origen y conservación”.

Veka Duncan en su artículo “En defensa de la muerte”:

“Pelear porque no se permita su explotación en contextos meramente comerciales y turísticos no sólo implica defender a las momias; en el fondo se trata de defender a la muerte misma o, al menos, su dignidad. Esto lo convierte en un tema que sobrepasa el ámbito de lo local e incluso nacional; es una cuestión de enorme trascendencia humana que debería importarnos a todos”.

Un proyecto que “banaliza, frivoliza y prostituye nuestro patrimonio biocultural”, retomó el periódico La Jornada en nota de Carlos García.

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