Centro INAH Estado de México entrega iglesia restaurada en municipio de Joquicingo

Centro INAH Estado de México entrega iglesia restaurada en municipio de Joquicingo

  • Se trata de la iglesia de San Pedro Apóstol, en la comunidad de San Pedro Techuchulco, que registró daños graves por el S19
  • Por la fuerza sísmica, presentó afectaciones en la torre campanario, en bóveda de la nave (al interior y exterior) y en algunos muros, que ya fueron atendidos

Joquicingo, Edomex.- Con la entrega de la iglesia de San Pedro Apóstol, en la comunidad de San Pedro Techuchulco, restaurada por especialistas bajo la supervisión de personal calificado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la institución, aún en esta época de crisis sanitaria por el COVID 19, refrenda su compromiso de recuperar este patrimonio de las y los mexicanos, afectado por el sismo del 19 de septiembre de 2017.

El director del Centro INAH Estado de México, el arqueólogo Antonio Huitrón Santoyo, destacó que la restauración de este inmueble es un testimonio de la labor que continúa desempeñando el INAH, pese a la complicada situación social y económica generada por la pandemia, ya que el programa de Resarcimiento de daños prosigue con procesos técnicos y administrativos, sobre todo, con la supervisión de los trabajos de restauración en al menos nueves inmuebles que están siendo intervenidos en esa entidad.

Mencionó que este templo, que data del siglo XVII, debido a la fuerza sísmica, sufrió daños graves en la torre campanario, en la bóveda de la nave (al interior y exterior) y en algunos muros, afectaciones que fueron atendidas con recursos federales provenientes del Fondo Nacional de Desastres (FONDEN), cuya inversión estimada fue de poco más de 5 millones 500 mil pesos.

Explicó que este inmueble patrimonial, que pertenece a la Diócesis de Tenancingo, fue de los primeros donde se iniciaron los trabajos de recuperación el año pasado, cuando prácticamente se determinaron las condiciones de la pandemia y las disposiciones sanitarias. Sin embargo, sin dejar de atender las medidas de prevención y contención del coronavirus, se ha dado seguimiento a la supervisión de la intervención en los monumentos históricos.

Detalló que la obra de recuperación del templo inició el 6 de abril y concluyó en septiembre de 2020, pero, debido a la restricción de movilidad por la crisis sanitaria, la entrega del inmueble se retrasó, ya que la zona de Joquicingo mostró una tasa alta de casos de contagio, por lo que el municipio se mantuvo en semáforo rojo.

Subrayó el apoyo de los pobladores de San Pedro Techuchulco, quienes dijo, fueron muy conscientes del trabajo que implicó la recuperación de su parroquia, espacio que, es estos momentos, es sumamente simbólico para ellos, ya que es el lugar donde encuentran este sentido de la vida ritual y cotidiana.

El pasado lunes 8 de marzo, se hizo la entrega formal de la iglesia restaurada a una pequeña representación de la comunidad y de sus autoridades civiles y religiosas, guardando todas las medidas sanitarias pertinentes.

Por lo que respecta a la intervención, de acuerdo al responsable de obra, el arquitecto Alphonse Dávalos García, del Centro INAH Estado de México, debido a la gravedad de los daños ocasionados por el seísmo, el primer cuerpo de la torre-campanario estuvo a punto de colapsar, debido al desprendimiento de cornisas, molduras y piedras, por lo que se apuntaló y después de intervino, reponiendo los elementos perdidos y consolidando las grietas presentes mediante inyecciones o cosidos, dependiendo de las dimensiones de éstas, previamente, se liberaron aplanados, que fueron reintegrados una vez que se atendieron los deterioros.

En la nave, sobre la misma bóveda, que es de cañón corrido, también hubo presencia de algunas grietas, que se reflejaron en intradós (parte interior) y extradós (parte exterior), las cuales se cosieron, mientras que las fisuras fueran inyectadas, en tanto las separaciones de los arcos fajones (sostén de la cúpula) se atendieron de manera similar, específicamente en las secciones colindantes con muros, es decir, se inyectaron las aberturas.

--“Los trabajos en extradós de la bóveda, además de las inyecciones, consistieron en la integración de una capa de compresión de enlucidos, impermeabilizantes y enladrillado, todo lo que corresponde a la cubierta”, detalló.

En los muros, el procedimiento fue semejante, ahí se liberaron agregados de concreto, específicamente en aplanados, después se consolidaron las grietas e integraron los aplanados y se aplicó la pintura. El arquitecto subrayó que no hubo bienes muebles dañados, sólo fueron protegidos y resguardados, de manera preventiva.

Actualmente, el Centro INAH Estado de México trabaja, de manera simultánea, en la recuperación de las capillas de San Martín, San Juan, Santa María, San Nicolás y Jesús María, en Malinalco; de la Parroquia de La Natividad y la capilla de San Pablo Tejalpa, en el municipio de Zumpahuacán; además de la iglesia de San Marcos Tecomaxusco, en Ecatzingo

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