Concluye el Congreso sobre Prevención del Delito, con una promesa de construir un mundo más justo

La presidenta del 14º Congreso de la ONU sobre Prevención del Delito y Justicia Penal, la ministra japonesa de Justicia, Yoko Kamikawa (centro), clausura el evento celebrado en la ciudad japonesa de Kioto.ONU Japón/Yuki Kato

  • El mayor encuentro mundial sobre prevención del delito y justicia penal finalizó este viernes en la ciudad japonesa de Kioto con un llamamiento a reforzar las alianzas entre las distintas partes de la comunidad internacional para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización y construir un mundo más justo.

Kioto.- El 14º Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Justicia Penal se celebró por primera vez en sus 65 años de historia bajo un formato híbrido. El evento contó con la participación de más de 5000 personas, la mayoría de ellas en línea en una plataforma especial para eventos, mientras que un número limitado de participantes asistió en persona en Japón.

-- "Nos hemos reunido para rechazar las divisiones y desigualdades que el COVID-19 ha puesto de relieve e intensificado, para reforzar la prevención del delito y la justicia penal con miras a abordar las necesidades urgentes de hoy, así como a los retos del mañana, y para hacer avanzar el Estado de Derecho a fin de no dejar a nadie atrás", declaró la directora ejecutiva de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y Secretaria General del Congreso, Ghada Waly. 

La participación contó con un número récord de 152 Estados miembros, junto con 114 organizaciones no gubernamentales, 37 organizaciones intergubernamentales, 600 expertos individuales y varias entidades e instituciones de la ONU.

--"Trabajando desde Kioto, Viena y Nueva York, separados geográficamente y por los husos horarios, pero unidos en espíritu, el competente personal de las Oficinas de la ONU en Viena y Contra la Droga y el Delito han demostrado una vez más que las Naciones Unidas siguen abiertas a la participación y cumpliendo con las personas que nos necesitan", dijo Waly por videoconferencia desde Viena durante la sesión de clausura de la reunión de seis días.

La declaración de Kioto es solo un punto de partida

Los Estados miembros adoptaron en la sesión inaugural del pasado domingo la Declaración de Kioto, en virtud de la cual los gobiernos acordaron una serie de acciones concretas para avanzar en las respuestas relativas a la prevención del delito, la justicia penal, el Estado de Derecho y la cooperación internacional, incluso en el contexto de la pandemia. 

Se prevé que estos compromisos se plasmarán durante la 30ª reunión de la Comisión de Prevención del Delito y Justicia Penal, que se celebrará en Viena en mayo.

En su discurso de clausura, la presidenta del Congreso, la Ministra de Justicia de Japón, Yoko Kamikawa, explicó que la Declaración de Kioto cristaliza el compromiso de los participantes para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Añadió que es hora de pasar a la acción y añadió que "la Declaración de Kioto no es un objetivo, sino un punto de partida. Tras la Declaración, nuestro siguiente paso es ponerla en práctica para lograr sociedades justas, pacíficas e inclusivas".

A lo largo de seis días, los participantes debatieron sobre los retos a los que se enfrenta el mundo y cómo abordarlos para avanzar en la prevención de la delincuencia y la justicia penal, promover el Estado de Derecho y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Kamikawa destacó que las diecisiete metas de la Organización cobran una mayor relevancia "cuando el tejido de las sociedades se está deshilachando" con la pandemia del COVID-19 que afecta de manera desproporcionada a los más vulnerables. 

Además de los actos oficiales del Congreso, se celebraron docenas de eventos especiales y reuniones en la plataforma de eventos híbridos, en los que se trataron temas que van desde la lucha contra la corrupción para hacer frente a los delitos contra la fauna y flora silvestres y las dimensiones de género de la lucha contra el terrorismo, hasta las repercusiones del COVID-19 en los centros penitenciarios, el tratamiento de los niños asociados a grupos terroristas y extremistas, y los jóvenes como agentes del cambio para promover el Estado de derecho.

La ministra afirmó que ha llegado el turno de la solidaridad: "Es el momento de reforzar las alianzas entre las distintas partes interesadas para construir sociedades justas, pacíficas e inclusivas en un mundo posterior a la COVID-19".

Precisamente, la aparición de la pandemia provocó que la Asamblea General de la ONU decidiera posponer la celebración del 14º Congreso cuya fecha original era abril de 2020.

De no producirse ningún cambio de fecha, el 15º Congreso de la ONU sobre delincuencia se celebrará en 2025. 

Publicar un comentario

0 Comentarios