Su trayectoria quedó ligada a algunos de los episodios económicos más difíciles del país, desde la crisis de deuda de los años ochenta y la elevada inflación, hasta la transformación del banco central en una institución autónoma y la crisis financiera de 1994-1995
Estudió Economía en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y obtuvo una maestría en Economía en la Universidad de Yale.
En 1957 ingresó al Banco de México como economista y desarrolló prácticamente toda su carrera dentro de la institución.
Ocupó diversos cargos, entre ellos la dirección del Fondo para el Fomento de las Exportaciones de Productos Manufacturados (FOMEX), la Gerencia de Asuntos Internacionales y las subdirecciones del banco.
En diciembre de 1982, en medio de una profunda crisis económica, fue designado director general del Banco de México por el entonces presidente Miguel de la Madrid (1982-1988).
Mancera Aguayo es Patrono Emérito de la Fundación Gonzalo Río Arronte. Fue Director General y Gobernador del Banco de México. Es miembro de la Junta de Gobierno del ITAM, del Patronato del Museo Nacional de Arte y del Consejo Directivo de la Fundación Mexicana para la Educación, Ciencia y Tecnología, así como del Centro Mexicano para la Filantropía.
Es miembro del Comité de Tesorería de la Fundación para las Letras Mexicanas, del Comité de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas.
Ha recibido las condecoraciones de Gran Oficial de la Orden de Rio Branco del Gobierno de Brasil, la de Oficial de la Legión de Honor por parte del Gobierno de Francia y el premio de Economía Rey Juan Carlos de España. El ITAM otorgó a Miguel Mancera el grado de Doctor Honoris Causa. Fue catedrático de Economía Política en la Escuela Libre de Derecho; Comercio Internacional y Teoría Económica en el ITAM, y Teoría Económica en el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos.
Estudió la licenciatura en Economía en el Instituto Tecnológico de México, ahora ITAM, y la maestría en Economía en la Universidad de Yale.
Durante su gestión también participó en la transformación del sistema monetario mexicano, incluida la introducción del Nuevo Peso en 1992, cuando se eliminaron tres ceros a la moneda nacional.
Pero el episodio que marcaría su legado institucional ocurrió en 1994.
El 1 de abril de ese año entró en vigor la autonomía constitucional del Banco de México, resultado de una reforma aprobada en 1993.
Mancera se convirtió en el primer gobernador de Banxico bajo el nuevo régimen y permaneció en el cargo hasta el 31 de diciembre de 1997.
La autonomía modificó de manera profunda la relación entre la política monetaria y el gobierno federal. Desde entonces, Banxico tendría autonomía en el ejercicio de sus funciones y como objetivo prioritario procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda.
Mancera dejó el cargo de gobernador de Banxico a finales de 1997 y fue sucedido por Guillermo Ortiz Martínez.

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