- La viudez ha sido poco estudiada como un evento significativo en la vida de las personas
- La esperanza de vida para los hombres en 72.3 años, mientras que para las mujeres es de 77.5 años
- Cifras elevadas de vidas en Guerrero y Oaxaca con 8.6%, Distrito Federal 8.4%, Veracruz 8.3%, Morelos 7.8%, Sinaloa. 7.7%, Puebla, 7.6%, Tamaulipas e Hidalgo 7.5% y Durango y Michoacán con 7.4 por ciento.
Aguascalientes.- Con motivo del Día Internacional de las Viudas
(23 de junio) el INEGI informó que en México, ocho de cada 10 personas viudas
son mujeres y que los resultados de la Encuesta Intercensal muestran que siete
de cada 10 mujeres viudas tiene 60 y más años.
Datos de la Encuesta Nacional de Empleo y Seguridad Social
2013, revelan que 72.7% de las viudas no cuentan con pensión y de acuerdo con
los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, al primer trimestre de
2016, 29.7% de las mujeres viudas son económicamente activas.
Una de cada tres mujeres viudas de 60 y más años (35.4%),
presenta alguna condición de discapacidad.
La viudez es un evento significativo en la vida de las
personas, ya que tiene importantes repercusiones en el ámbito de la salud,
psicológico y social. Para muchas personas que han perdido a su cónyuge,
principalmente mujeres, representa un factor de riesgo que incrementa su vulnerabilidad
en dichos ámbitos y además, constituye riesgo de incremento en problemas familiares
de diversa índole.
La Asamblea General de las Naciones Unidas, durante el
sexagésimo quinto periodo de sesiones celebrada en 2010, mediante la resolución
A/Res/65/189, declaró el 23 de junio como el Día Internacional de las Viudas,
lo que exhorta a los Estados miembros a prestar atención a la situación de las
viudas y sus hijos, y los invita a observar éste día para crear conciencia
sobre este grupo de población. A raíz de la resolución, a partir de 2011 se ha
conmemorado esta fecha para hacer visible y contribuir al aseguramiento del
cumplimiento de sus derechos.
Con motivo del Día Internacional de las Viudas, el Instituto
Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), ofrece un panorama sociodemográfico
de las mujeres en situación de viudez; particularmente presenta sus
características en temas como educación, ocupación, seguridad social y pobreza,
con énfasis en algunos de estos temas, en las mujeres adultas mayores por ser un
grupo que por su edad, son altamente vulnerables.
Características sociodemográficas de las viudas
La viudez no es solamente un estado civil, es una condición
social que a menudo implica vulnerabilidad y trae consigo una imagen de debilidad,
necesidad, indigencia y desgracia
La viudez ha sido poco estudiada como un evento
significativo en la vida de las personas, que cambia sustancialmente el curso
de vida. Con el aumento de la esperanza de vida, la viudez se ha postergado y
ahora se asocia más con la vejez. Estadísticamente la condición de viudez se vive
con mayor fuerza en la población con 60 y más años, pero se desconoce cómo se experimenta,
percibe y significa este evento en la vida de las personas mayores.
Cuando una persona enviuda, debe enfrentar no solo el evento
adverso de la pérdida de su pareja, sino que además, en muchos casos, estas
personas se ven afectadas y transgredidas en sus derechos de herencia, de
acceso a la seguridad social y a servicios médicos, además de que enfrentan un
contexto de vulnerabilidad a la pobreza y al goce de sus derechos sociales,
situación que se presenta en mayor medida en la mujeres.
La condición de viudez es una situación conyugal que se
asocia con la edad, principalmente porque con el fin del ciclo de vida, adviene
el término de las relaciones de unión. Dicha condición se presenta más en las
mujeres, debido a que su esperanza de vida es mayor a la de los hombres.
En 2015, datos del Consejo Nacional de Población (CONAPO)
estimaron la esperanza de vida para los hombres en 72.3 años, mientras que para
las mujeres se estimó en 77.5 años.
Cifras de la Encuesta Intercensal 2015, muestran que en
México habitan 4.4 millones de personas de 12 y más años cuya situación
conyugal es la viudez. Es decir, 4.7% de la población total de este rango de
edad presenta esta situación conyugal, la cual es más frecuente que los
separados (4.4%) y los divorciados (1.6%).
La viudez es una condición presente en mayor medida en las
mujeres, tal es que ocho de cada 10 personas viudas en México pertenecen a este
género. En total suman 3.4 millones de mujeres de 12 y más años, cifra que
representa 7.1% del total de la población femenina, mientras que en los hombres
se contabilizan 958 mil viudos, que representan 2.1% del total de hombres de 12
y más años. La edad promedio de las viudas y viudos en México es de 67.9 años;
73.9% tiene 60 y más años, 25.1% son de 30 a 59 años y 1.0% es menor de 30
años.
La edad promedio de las mujeres viudas es de 67.7 años. Por
grupos de edad, siete de cada 10 viudas tiene 60 y más años, 26.8% tiene de 30
a 59 años y 1.1 es menor de 30 años. En la distribución de la proporción de
viudas de 60 y más años se observa que 34.5% tienen 60 a 69 años; 35.8%, tienen
70 a 79 años y 29.7% tienen 80 y más años.
Por su parte, la edad promedio de los hombres viudos es 70.7
años. Ocho de cada 10 (80.4%), tienen 60 y más años, 19.0% tiene de 30 a 59
años y solo 0.6% es menor de 30 años.
Distribución espacial
La proporción de viudas a nivel nacional es de 7.1% respecto
del total de mujeres de 12 y más años. A nivel estatal hay entidades
federativas donde el porcentaje es más alto que el promedio nacional, como el
caso de Guerrero y Oaxaca con 8.6%, Distrito Federal 8.4%, Veracruz 8.3%, Morelos
7.8%, Sinaloa. 7.7%, Puebla, 7.6%, Tamaulipas e Hidalgo 7.5% y Durango y
Michoacán con 7.4 por ciento.
Por el contrario, entidades como Aguascalientes (5.6%), Baja
California Sur (5.2%) y Quintana Roo (4.3%) tienen proporciones menores de
mujeres en condición de viudez que la media nacional.
Por tamaño de localidad, la mayor proporción de mujeres
viudas se concentra en localidades urbanas de 100 mil y más habitantes (48.8%),
mientras que 22.5% reside en localidades de menos de 2 500 habitantes, 14.4% lo
hace en localidades de 15 000 a 99 999 habitantes y 14.3% en localidades de 2 500
a 14 999 habitantes.
Condición de alfabetismo
La viudez supone enfrentarse a una situación naturalmente
adversa, y esta puede ser agravada cuando se enfrenta en escenarios poco
favorables. Las mujeres con bajos niveles de escolaridad o en condición de
analfabetismo son mayormente vulnerables a ser víctimas de despojo o marginación
y a que se transgredan sus derechos económicos y sociales tras la viudez.
Datos de la Encuesta Intercensal 2015, muestran que 23.8% de
las viudas de 12 y más años se encuentran en condiciones de analfabetismo,
proporción superior al total nacional para mujeres del mismo rango de edad (6.1
por ciento). La proporción de viudas analfabetas respecto a otras situaciones
conyugales, se ve influenciada por que en su mayoría son mujeres mayores de 60 años
y en este grupo de edad está más presente la condición de analfabetismo. Del
total de viudas de 60 y más años, 28.5%, es analfabeta, en tanto que en la
población femenina de 60 y más años, la proporción es 22.5 por ciento.
Información de la Encuesta Intercensal 2015 muestra que en
Oaxaca (47.0%), Chiapas (45.7%) y Guerrero (44.8%), aproximadamente la mitad de
las mujeres viudas son analfabetas.
Nivel de escolaridad
Respecto al nivel de escolaridad, datos de la Encuesta
Intercensal muestran que una de cada cuatro mujeres viudas no tiene escolaridad
(26.8%), 48.6% tiene primaria, 18.9% secundaria o bachillerato y solo 5.7
estudios de nivel superior. Esta situación, al igual que el analfabetismo, agrega
riesgo de ser vulnerada en el cumplimiento de sus derechos sociales y
económicos dada su situación conyugal.
Hogares
Datos de la Encuesta Intercensal, 2015 indican que en el
país hay 31.9 millones de hogares, en 8.0% (2.5 millones) de estos hogares, la
jefatura corresponde a una mujer en situación de viudez.
Lo anterior representa que 74.1% del total de mujeres viudas
son jefas de hogar. La segunda posición que ocupan las mujeres viudas en los
hogares es la de madre o suegra: en total, el 18.6% de las viudas mantiene esta
relación de parentesco con el jefe de hogar.
La mayor parte de las mujeres viudas residen en un hogar
familiar (74.0%); de estas 54.4% lo hace en un hogar ampliado5 y 43.3%
cohabitan en un hogar nuclear.
Del total de mujeres viudas, 25.4% (647 mil) viven solas. De
ellas, 49.6% se dedica a los quehaceres del hogar, 17.1% está jubilada o
pensionada, 6.4% tiene una limitación física que le impide trabajar, 8.1% no
trabajó y solo 16.3% trabajan.
Seguridad social y pensión
La mayoría de las mujeres adultas no reciben ingresos,
debido principalmente a que durante su vida tienen menor probabilidad de
trabajar para generar ingresos y ahorros que les permitan solventar sus
necesidades económicas en la vejez. Por lo que al morir el cónyuge, pueden
quedar desprotegidas si no existió unión legalmente establecida y sus derechos
hereditarios y testamentarios pueden ser vulnerados.
Si el cónyuge no contó con prestaciones sociales en su vida
laboral y no tenía derecho a jubilación y/o pensión, la viuda no contará con
este tipo de protección de seguridad social y económica.
Las pensiones son mecanismos de protección destinados a
asegurar el ingreso del trabajador y de sus dependientes económicos, durante la
vejez, invalidez o muerte. En caso de muerte del cónyuge, el principal problema
se plantea para los dependientes económicos, viuda e hijos, quienes se ven
obligados a solventar sus propios gastos ante la desaparición de su fuente de ingresos.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Empleo y
Seguridad Social (ENESS), en el 2013, 27.3% de la población femenina en situación
de viudez fue beneficiaria de pensión, ante un72.7% que no contaba con esa
prestación.
Por grupo de edad, 29.0% de las mujeres viudas de 50 años y
más cuentan con ingresos por jubilación o pensión, mientras que 71.0% no recibe
este beneficio. De las mujeres viudas de este rango de edad que cuentan con
pensión, 24.6% la reciben de manera directa, como producto de su vida laboral,
mientras que 75.1% la recibe de manera derivada, es decir, por viudez, orfandad
o ascendencia.
Respecto de las viudas, menores de 50 años, se observa que
la proporción de receptoras de pensión es sensiblemente más baja con respecto a
las viudas mayores de 50 años, 90.7% de las menores de 30 años no recibe
pensión alguna y 86.7% de las viudas de 30 a 49 años no está pensionada.
De acuerdo a la ENESS 2013, 84.4% de las mujeres
beneficiarias de una pensión la reciben por medio del Instituto Mexicano del
Seguro Social, 10.5% está pensionada por el ISSSTE y 5.1% por otra institución
(Pemex, Institutos de Seguridad social estatales y seguros). Según el monto mensual
de la pensión, 29% de las mujeres viudas beneficiaria de una pensión recibió
hasta un salario mínimo, 43.1% de estas hasta dos salarios mínimos y 27.9%
percibió más de dos salarios mínimos.
Ocupación y empleo
Con la muerte de su cónyuge, la mujer, en la mayoría de las
ocasiones, asume las responsabilidades económicas, de crianza (en caso de tener
hijos), de contención y sociales del núcleo familiar, por lo que aquellas
mujeres que no cuentan con un trabajo remunerado que les brinde ingresos
suficientes y seguridad social para ella y su descendencia, se colocan en unescenario
de vulnerabilidad a la pobreza y a la marginación.
De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de
Ocupación y Empleo (ENOE), en el primer trimestre de 2016, tres de cada 10 de
las mujeres viudas de 15 y más años son económicamente activas y 70.8% realizan
actividades no económicas. La proporción de mujeres viudas de 60 y más años que
están ocupada es de 16.7 por ciento.
Uno de los indicadores de seguridad económica en la vejez es
el tipo de inserción laboral y el tipo de prestaciones que se tienen en el
empleo. Los datos de la ENOE muestran que del total de mujeres viudas
ocupadas de 15 y más años, 50.9% labora como trabajadora subordinada y remunerada,
41.0% trabajan de manera independiente sin contratar empleados, 6.1% son patronas
o empleadoras y 2.0% trabaja sin recibir una remuneración monetaria.
De las mujeres viudas que perciben ingresos por su trabajo,
37.0% ganan hasta un salario mínimo, 28.9% gana de uno a dos salarios mínimos,
mientras 12.7% recibe de dos a tres; el 5.3% de tres a cinco y solamente 3.0%
de este sector de la población gana más de 5 salarios mínimos.


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