Mérida, Yucatán.- En atención a denuncias de las comunidades, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó varias visitas de seguimiento y verificación a un predio ubicado en el municipio de Kinchil, Yucatán, donde se desarrollan actividades atribuibles a la empresa Productora Nacional de Huevo (CRÍO).
Durante dichas diligencias se detectó la violación de los sellos de clausura del lugar y de la maquinaria, impuestos por Profepa como medida de seguridad, en noviembre pasado debido a la afectación de aproximadamente 13.7 hectáreas de vegetación forestal. Por estos hallazgos, la Procuraduría amplió la denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR).
El pasado 9 de enero de 2026, personal de la Profepa llevó a cabo una visita de verificación en el sitio, en la que constató que la clausura temporal total impuesta desde el 12 de noviembre de 2025 no había sido respetada y que seguían los trabajos de preparación del terreno mediante el uso de maquinaria pesada. Dicha clausura fue ordenada por el cambio de uso de suelo en terrenos forestales y la remoción total de vegetación forestal natural en una superficie aproximada de 13.7 hectáreas, sin contar con la autorización correspondiente.
Por estos hallazgos, se procedió al aseguramiento precautorio de una retroexcavadora y un bulldozer de oruga, utilizados para el picado y nivelación del suelo natural, con fines de construcción de vialidades y futuras naves industriales para la producción y crianza de aves. La maquinaria pertenece a una empresa arrendadora y era operada por personal de una constructora contratada por la responsable del predio.
Posteriormente, el 12 de enero, en otra visita de verificación, la Profepa acudió al sitio para constatar que la maquinaria asegurada permaneciera en el lugar y que los sellos de clausura se mantuvieran intactos.
Durante esta diligencia, personal de la empresa constructora presente en el sitio se negó a recibir y firmar la orden de verificación. En cuanto a la maquinaria, únicamente se localizó el bulldozer sin los sellos de “bien asegurado” y en distinta ubicación a la original; la retroexcavadora ya no se encontraba en el sitio. Esto constituye un incumplimiento grave y reiterado a las medidas de seguridad impuestas por esta autoridad ambiental. La Profepa procedió a reinstalar los sellos de aseguramiento en la maquinaria localizada.
Derivado del reiterado incumplimiento de la clausura así como la manipulación indebida de los bienes asegurados, la Profepa presentó el 13 de enero la ampliación de la denuncia penal previamente interpuesta ante la FGR. Adicionalmente, la Profepa se reunirá con la FGR para dar seguimiento a este caso a fin de garantizar el cumplimiento de la ley.
La Procuraduría reitera su compromiso con la protección del medio ambiente, el cumplimiento de la normatividad ambiental y la atención a las denuncias ciudadanas, y continuará realizando las acciones necesarias para asegurar el respeto a las medidas impuestas por la autoridad ambiental.



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