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El Dr. Luis David Arjona Canto recibe el reconocimiento Médico del Año en el Estado de Yucatán

Mi origen es paupérrimo, mi humildad es de herencia y la disciplina es de mis padres y de mis estudios en el extranjero, asevera

El Dr. Luis David Arjona Canto recibe el reconocimiento Médico del Año en el Estado de Yucatán

  • Mi origen es paupérrimo, mi humildad es de herencia y la disciplina es de mis padres y de mis estudios en el extranjero, asevera

Mérida, Yucatán.- A sus 91 años de edad y acompañado por sus hijos Bricia del Pilar y Ruy Arjona Villicaña, al doctor Luis David Arjona Canto, recibió en el Congreso local  el reconocimiento como el Médico del Año en el Estado de Yucatán, mérito que se entrega por primera vez en el legislativo.

En Sesión Solemne, ante autoridades presentes, el doctor fue ovacionado por casi un minuto, tras recibir el reconocimiento por su destacable labor en el ámbito de la salud y su aportación en el área educativa.

El originario de Dzemul relató algunos de los momentos que lo llevaron a lo que actualmente es, haciendo mención desde su infancia hasta los obstáculos que tuvo enfrentar y reafirmó que, aunque ya no ejerce, conserva al día su preparación en cardiología, por puro gusto y vocación.

Vocación aceptando lo que dice el diccionario, es algo que Dios te da”, finalizó.

En su turno, la presidenta de la Comisión de Postulación del Reconocimiento del “Médico del Año del Estado de Yucatán”, Abril Ferreyro Rosado, dio lectura a la extensa trayectoria y experiencia que, a lo largo de los años fue captando el doctor Arjona Canto, razones por las cuales, fue electo para recibir el nombramiento.

Estimado doctor, es usted un digno representante del gremio de la salud en Yucatán, ha sabido unir la práctica con la docencia, ha inculcado los principios de esta noble profesión a quienes han compartido su camino, reconocemos sus ganas de forjar a la juventud y, con esto, puedo afirmar que su nombre y sus actos representan los motivos por los cuales fue usted reconocido con este mérito”, dijo.

Como se infirmó, esta es la primera vez que el Congreso del Estado hace entrega del reconocimiento, en conmemoración del 23 de octubre “Día del Médico” en México, con el cual se enaltece las acciones realizadas en el área de la salud, trayectoria y aportación académica o humanística en el ejercicio de su carrera al servicio de la sociedad yucateca.

Cabe recordar que el pasado 18 de octubre, la comisión aprobó por unanimidad entregar el reconocimiento al Dr. Luis Arjona y, posteriormente, en sesión plenaria del 20 de octubre, se acordó la entrega para este día.

Entre las autoridades, estuvo presente la Secretaria General del Gobierno del Estado, María Fritz Sierra; el representante del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Santiago Altamirano Escalante; el Secretario de Salud del Estado, Mauricio Sauri Vivas y el Auditor Superior del Estado, Mario Can Marín, entre otros.

Por último, se acordó la celebración de la siguiente Sesión Ordinaria para el jueves 28 de octubre del presente año, a las 12:30 horas.

El Dr. Luis David Arjona Canto recibe el reconocimiento Médico del Año en el Estado de Yucatán Mi origen es paupérrimo, mi humildad es de herencia y la disciplina es de mis padres y de mis estudios en el extranjero, asevera  Mérida, Yucatán.- A sus 91 años de edad y acompañado por sus hijos Bricia del Pilar y Ruy Arjona Villicaña, al doctor Luis David Arjona Canto, recibió en el Congreso local  el reconocimiento como el Médico del Año en el Estado de Yucatán, mérito que se entrega por primera vez en el legislativo.  En Sesión Solemne, ante autoridades presentes, el doctor fue ovacionado por casi un minuto, tras recibir el reconocimiento por su destacable labor en el ámbito de la salud y su aportación en el área educativa.  El originario de Dzemul relató algunos de los momentos que lo llevaron a lo que actualmente es, haciendo mención desde su infancia hasta los obstáculos que tuvo enfrentar y reafirmó que, aunque ya no ejerce, conserva al día su preparación en cardiología, por puro gusto y vocación.  “Vocación aceptando lo que dice el diccionario, es algo que Dios te da”, finalizó.  En su turno, la presidenta de la Comisión de Postulación del Reconocimiento del “Médico del Año del Estado de Yucatán”, Abril Ferreyro Rosado, dio lectura a la extensa trayectoria y experiencia que, a lo largo de los años fue captando el doctor Arjona Canto, razones por las cuales, fue electo para recibir el nombramiento.  “Estimado doctor, es usted un digno representante del gremio de la salud en Yucatán, ha sabido unir la práctica con la docencia, ha inculcado los principios de esta noble profesión a quienes han compartido su camino, reconocemos sus ganas de forjar a la juventud y, con esto, puedo afirmar que su nombre y sus actos representan los motivos por los cuales fue usted reconocido con este mérito”, dijo.  Como se infirmó, esta es la primera vez que el Congreso del Estado hace entrega del reconocimiento, en conmemoración del 23 de octubre “Día del Médico” en México, con el cual se enaltece las acciones realizadas en el área de la salud, trayectoria y aportación académica o humanística en el ejercicio de su carrera al servicio de la sociedad yucateca.  Cabe recordar que el pasado 18 de octubre, la comisión aprobó por unanimidad entregar el reconocimiento al Dr. Luis Arjona y, posteriormente, en sesión plenaria del 20 de octubre, se acordó la entrega para este día.  Entre las autoridades, estuvo presente la Secretaria General del Gobierno del Estado, María Fritz Sierra; el representante del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Santiago Altamirano Escalante; el Secretario de Salud del Estado, Mauricio Sauri Vivas y el Auditor Superior del Estado, Mario Can Marín, entre otros.  Por último, se acordó la celebración de la siguiente Sesión Ordinaria para el jueves 28 de octubre del presente año, a las 12:30 horas.  Discurso Dr. Luis David Arjona Canto  Hace dos días tuve la agradable visita de la distinguida diputada presidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, Ingrid del Pilar Santos Díaz, agradable no sólo por la distinción que me comunicaba, sino que, además de todo, porque su nombre es Pilar como el de mi mamá y de mi hija.  Lo que voy a discursar a continuación no tiene una meta específica y quisiera, si me lo permiten, tomarlo como un encuentro casual del que pueden reírse y analizar sin preocuparse de las responsabilidades que implica emitir una ley.  Mi origen es paupérrimo, mi humildad es de herencia y la disciplina es de mis padres y de mis estudios en el extranjero, la separación de mi familia para comenzar muy temprano mi educación hizo que mi maya no sea perfecta, pero la entiendo bastante y la pronuncio sin fallas. En inglés casi todo lo entiendo y me comunico sin trabas.  Nací en una mesa, en la Hacienda San Eduardo con atención de comadrona, sufrí todas las afecciones ahora evitables con las vacunas y me presentaron en Dzemul, a donde me llevaron en un truck tirado por Rosalío, caballo que aún recuerdo y quien murió hace más de 70 años.  Mi papá era una especie de administrador de Constancia, otra hacienda, en gran medida por ser bilingüe perfecto, igual que mi mamá (bilingüe en ese tiempo quería decir que hablaban maya y español, no inglés y español como se interpreta ahora). Éramos 7 hermanos, 3 de ellas mujeres. Ninguno tuvo ni siquiera sobrepeso porque nunca sobró comida. Ahora solo quedamos 3: 1 en Estados Unidos y otra en Progreso.  En Dzemul solo había hasta 4º grado de primaria, el que repetí 3 veces. Un día le dije a mi papá que quería seguir estudiando, pero no había manera de hacerlo en Mérida por falta de dinero y a donde era difícil viajar. Un día me dijo “¿todavía quieres ir?” Y respondí “sí”. “Vas a ayudar a un carnicero batiendo sangre en el rastro” me dijo. Y así fui a Mérida, batí sangre y terminé el 6º año en la escuela Hidalgo que hoy es un museo, pero ya saben ustedes que el muerto y el arrimado a los 2 días apesta.  Luego, como pude entré a la Secundaria en el Internado para hijos de trabajadores donde nos daban todo, desde comida hasta zapatos y allí supe por primera vez que hay seres humanos malos. Vi a Octavio Paz que era como un asesor que al poco tiempo se fue, según por el calor. Luego todo fue menos duro.  Prepa en el edificio central y Medicina en la Facultad de la Universidad de Yucatán. Aunque vivía sólo y comía donde y como sea y lo que podía, supe que también había gente buena.  Hice mi servicio social en Ticul, donde mi mamá tenía parientes cercanos y al terminar, por incongruencias conceptuales en instituciones en México D.F. no me aceptaron en una de ellas, pero sí me aceptaron afortunadamente en el Doctors Hospital en Washington DC, luego en otro, en Alexandria Hospital, Virginia, donde me nombraron Jefe de residentes a pesar de ser de 2º año.  Con mucho trabajo, la OEA me concedió una beca para estudiar un postgrado en Cardiología y Medicina Interna en la Universidad de Pennsylvania y allí terminé mi postgrado en uno de los sitios más prestigiados de Estados Unidos. Nunca pensé en permanecer en ese país, siempre supe que debía mostrar aquí todo lo bueno que aprendí en Medicina.  Esa ha sido la mejor decisión de mi vida y como dato interesante, muchos años mantuve comunicación con mis compañeros de allá y de otros países, pero desde hace también muchos años ya no pude y la respuesta de sus familiares era que se fueron para siempre.  Conclusión: solo yo sobrevivo con mis casi 91 años y aunque no ejerzo ya, conservo al día mi preparación en Cardiología, por puro gusto y vocación, Vocación aceptando lo que dice en el diccionario, es algo que dios te da. Muchas gracias.  Discurso Dip. Abril Ferreyro Rosado  Como sabemos, nos hemos reunido en esta sesión solemne del Pleno del Congreso para reconocer y premiar los logros de vida de un gran yucateco, me refiero al Doctor Luis David Arjona Canto.  Por tal motivo, me permitiré resaltar algunos detalles de su extensa experiencia curricular personal, académica y laboral.  El Doctor Arjona Canto, es originario del Municipio de Dzemul, Yucatán, en donde inició sus primeros pasos en su formación, surgida de la educación pública en la conocida Escuela Primaria Benito Juárez de su natal tierra.  Al paso de los años, ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Yucatán, donde se destacó por su entrega y su capacidad.  Posteriormente, realizó un internado rotatorio de pregrado en el Hospital-Escuela O’ Horán, donde con honores recibió el título de Médico Cirujano el 10 de abril de 1959.  Las fronteras del idioma no fueron una limitante para el Doctor Arjona Canto, por el contrario, fueron un aliciente para desarrollar sus aptitudes a nivel internacional; su coraje y amor por su tierra lo impulsó para realizar un internado Rotatorio de Postgrado de Julio de 1959 a junio de 1960 en el Doctors Hospital en Washington D.C.  Asimismo, goza de una gran experiencia, ya que entre los años 1960 y 1968, participó con gran destreza en cursos de especialización en afamadas instituciones académicas de formación médica, tales como el Alexandria Hospital en Alexandria, Virginia; The Graduate Hospital of the University of Pennsylvania en Philadelphia; la Universidad de Luisiana en New Orleans; en la División de Cardiología de la Universidad de Georgetown en Washington y en el Hospital de Massachusetts de la Universidad de Harvard en Boston, Massachusetts.   Es admirable su gran bagaje educacional y de formación como especialista médico, lo cual ha hecho ocupar diversos cargos en el servicio público, de los cuales resaltan el adjunto del Servicio de Cardiología del Hospital-Escuela O’ Horán de 1962 a 1963; la Jefatura del Servicio de Medicina de Mujeres del Hospital-Escuela O’ Horán de 1964 a 1965.  Fue Jefe del Servicio de Cardiología del Centro Anticanceroso de la Asociación Mexicana de la Cruz Roja Delegación Yucatán, desde junio de 1963 hasta 1975; Jefe del Servicio de Cardiología del Hospital-Escuela O’ Horán de la Secretaría de Salud del Estado de Yucatán de 1965 hasta 1986.  No conforme con ello, sentía el deber de compartir sus conocimientos, así como sus experiencias con las nuevas generaciones, por ello, se convirtió en profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Yucatán de 1964 hasta 1997.  Su gran experiencia lo llevó a ser titular en las cátedras de Medicina Interna, Fisiología Cardiovascular, Clínica Cardiovascular y Nosología Cardiovascular.  Además, fue jefe de Clínicas, e incluso antes de la pandemia era Profesor Invitado de la Facultad de Medicina de la UADY, para el Tema de Arritmias en un Curso de Electrocardiografía.  Con tan alto sentido de responsabilidad social, no dudó en forjar instituciones, siendo Socio Fundador del Colegio de Médicos de Yucatán A.C. en 1967 y en dos períodos discontinuos ha sido Presidente de la Sociedad Yucateca de Cardiología, filial de la Sociedad Mexicana de Cardiología.  Su Alma Mater, la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma, le otorgó un reconocimiento por su contribución a la salud de la población del Estado de Yucatán, por sus 50 años de ejercicio profesional, en el marco de la celebración del Día del Médico en el año 2008 y por sus logros en la formación científica y humanística de egresados de dicha facultad en el 2014.  Con esta trayectoria, el Doctor Luis David Arjona Canto, ha dedicado una vida de entrega al servicio público y docente, ello le ha valido muchos reconocimientos, tal como el Reconocimiento de la Sociedad Yucateca de Cardiología, por su valiosa contribución a la Cardiología Yucateca en abril de 1998.  Ha sido homenajeado por su contribución a la Educación Médica Continua por la Asociación Mexicana de Médicos Familiares y Médicos Generales A. C.  Yucatán, en octubre de 2013 y ha sido premiado por su trayectoria en cardiología por la Sociedad Mexicana de Cardiología en el año 2016.  Esta es la vida de una persona dedicada a la profesión médica, y sin duda reúne todos los merecimientos para ser el primer recipiendario al Reconocimiento del Médico del Año que otorga el Congreso del Estado de Yucatán.  Después de leer esta gran historia de vida, Doctor Luis David Arjona Canto, es inevitable no agradecer a todas las médicas y a todos los médicos, que, como Usted, han dado su tiempo, y puesto sus conocimientos para luchar contra las enfermedades, y más desde el surgimiento de la pandemia del Covid19, el cual nos mostró lo frágil que es la vida, y la fortaleza de los profesionales de la salud. El escenario desconocido que hemos atravesado nos ha dado una lección de la valentía y el coraje de cada uno de ellos para interceder ante una nueva enfermedad que ha venido a cambiarnos la vida en muchos aspectos.  Sobrados son los motivos por los cuales el gremio médico y el personal de salud deben ser homenajeados. Nuestro más profundo agradecimiento.  Esta mañana, es por demás especia, pues este Congreso, de manera inédita, impondrá por primera vez el referido Reconocimiento al Médico del Año para este 2021.  Reconocimiento que como sabemos, tiene como objeto distinguir a quienes se han destacado por sus acciones en el área de la salud; por realizar acciones extraordinarias, por su trayectoria o por su aportación académica o humanística en el ejercicio de su profesión al servicio de la sociedad yucateca.  El recipiendario, tal como hemos visto, reúne las características objetivas y subjetivas que lo hacen meritorio a llevar, con alta dignidad, el nombramiento como Médico del Año hecho por esta máxima asamblea local. Por ello, nos encontramos aquí para honrar su labor en las aulas, por fomentar esa chispa por el conocimiento, pero sobre todo, por su amor al prójimo.  La historia de vida del Doctor Luis David Arjona Canto me hace recordar una frase atribuida al filósofo griego Platón, la cual dice:  "Donde quiera que se ama el arte de la medicina, se ama también a la humanidad".  Ser Médico no es una profesión fácil; se debe reunir un perfil racional y analítico, pero, sobre todo, el temple para pelear por la vida ante cualquier circunstancia. Sin duda, el Doctor Arjona Canto, de acuerdo con sus logros personales y académicos, nos permite afirmar que es el mejor ejemplo de cómo saber combinar la vocación y la entrega con la carrera profesional.  Estimado Doctor Luis David Arjona Canto, es usted un digno representante del gremio de la salud en Yucatán. Usted ha sabido unir la práctica con la docencia, pero más todavía, Usted ha inculcado los principios de esta noble profesión a quienes han compartido su camino.   Reconocemos sus ganas por forjar a la juventud en los postulados médicos, esos que tienen raíces desde hace milenios y que en pleno siglo XXI nos muestran el imprescindible valor de los profesionales de la salud. Con estos hechos, puedo afirmar que su nombre y sus actos representan a cabalidad las razones por las que se ha instituido el presente reconocimiento; y hoy que su nombre quedará inscrito en las páginas legislativas, Usted nos premia con su presencia en este Recinto en el que le rendimos un homenaje más que merecido.  Agradezco a todas y a todos los que han participado en la designación e imposición de este Reconocimiento al Médico del Año 2021, como he dicho con antelación, debemos sentirnos orgullosos de compartir con un gran ser humano y excelente profesional de la salud como lo es el Doctor Luis David Arjona Canto.  Como Presidenta de la Comisión de Postulación De Reconocimiento de “Médico del año del estado de Yucatán” le doy la Bienvenida a esta que, a partir del día de hoy, será su casa y digna estancia de sus logros personales y profesionales que serán siempre un recordatorio en aras de la salud; es Usted un gran humanista, su vida es una lección para todas y todos quienes esta mañana le celebran. No me queda más que felicitarle, a Usted, a su apreciable familia, y a sus muchos alumnos. A nombre de las y los diputados de la LXIII Legislatura de este Pleno, le agradecemos sus aportaciones a la práctica médica, es un verdadero honor contar con yucatecos como usted que, sin esperar nada, dan todo por los demás. ¡De todo corazón!, ¡Muchas felicidades!  Es cuánto.

Discurso Dr. Luis David Arjona Canto

Hace dos días tuve la agradable visita de la distinguida diputada presidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, Ingrid del Pilar Santos Díaz, agradable no sólo por la distinción que me comunicaba, sino que, además de todo, porque su nombre es Pilar como el de mi mamá y de mi hija.

Lo que voy a discursar a continuación no tiene una meta específica y quisiera, si me lo permiten, tomarlo como un encuentro casual del que pueden reírse y analizar sin preocuparse de las responsabilidades que implica emitir una ley.

Mi origen es paupérrimo, mi humildad es de herencia y la disciplina es de mis padres y de mis estudios en el extranjero, la separación de mi familia para comenzar muy temprano mi educación hizo que mi maya no sea perfecta, pero la entiendo bastante y la pronuncio sin fallas. En inglés casi todo lo entiendo y me comunico sin trabas.

Nací en una mesa, en la Hacienda San Eduardo con atención de comadrona, sufrí todas las afecciones ahora evitables con las vacunas y me presentaron en Dzemul, a donde me llevaron en un truck tirado por Rosalío, caballo que aún recuerdo y quien murió hace más de 70 años.

Mi papá era una especie de administrador de Constancia, otra hacienda, en gran medida por ser bilingüe perfecto, igual que mi mamá (bilingüe en ese tiempo quería decir que hablaban maya y español, no inglés y español como se interpreta ahora). Éramos 7 hermanos, 3 de ellas mujeres. Ninguno tuvo ni siquiera sobrepeso porque nunca sobró comida. Ahora solo quedamos 3: 1 en Estados Unidos y otra en Progreso.

En Dzemul solo había hasta 4º grado de primaria, el que repetí 3 veces. Un día le dije a mi papá que quería seguir estudiando, pero no había manera de hacerlo en Mérida por falta de dinero y a donde era difícil viajar. Un día me dijo “¿todavía quieres ir?” Y respondí “sí”. “Vas a ayudar a un carnicero batiendo sangre en el rastro” me dijo. Y así fui a Mérida, batí sangre y terminé el 6º año en la escuela Hidalgo que hoy es un museo, pero ya saben ustedes que el muerto y el arrimado a los 2 días apesta.

Luego, como pude entré a la Secundaria en el Internado para hijos de trabajadores donde nos daban todo, desde comida hasta zapatos y allí supe por primera vez que hay seres humanos malos. Vi a Octavio Paz que era como un asesor que al poco tiempo se fue, según por el calor. Luego todo fue menos duro.

Prepa en el edificio central y Medicina en la Facultad de la Universidad de Yucatán. Aunque vivía sólo y comía donde y como sea y lo que podía, supe que también había gente buena.

Hice mi servicio social en Ticul, donde mi mamá tenía parientes cercanos y al terminar, por incongruencias conceptuales en instituciones en México D.F. no me aceptaron en una de ellas, pero sí me aceptaron afortunadamente en el Doctors Hospital en Washington DC, luego en otro, en Alexandria Hospital, Virginia, donde me nombraron Jefe de residentes a pesar de ser de 2º año.

Con mucho trabajo, la OEA me concedió una beca para estudiar un postgrado en Cardiología y Medicina Interna en la Universidad de Pennsylvania y allí terminé mi postgrado en uno de los sitios más prestigiados de Estados Unidos. Nunca pensé en permanecer en ese país, siempre supe que debía mostrar aquí todo lo bueno que aprendí en Medicina.

Esa ha sido la mejor decisión de mi vida y como dato interesante, muchos años mantuve comunicación con mis compañeros de allá y de otros países, pero desde hace también muchos años ya no pude y la respuesta de sus familiares era que se fueron para siempre.

Conclusión: solo yo sobrevivo con mis casi 91 años y aunque no ejerzo ya, conservo al día mi preparación en Cardiología, por puro gusto y vocación, Vocación aceptando lo que dice en el diccionario, es algo que dios te da. Muchas gracias.

El Dr. Luis David Arjona Canto recibe el reconocimiento Médico del Año en el Estado de Yucatán Mi origen es paupérrimo, mi humildad es de herencia y la disciplina es de mis padres y de mis estudios en el extranjero, asevera  Mérida, Yucatán.- A sus 91 años de edad y acompañado por sus hijos Bricia del Pilar y Ruy Arjona Villicaña, al doctor Luis David Arjona Canto, recibió en el Congreso local  el reconocimiento como el Médico del Año en el Estado de Yucatán, mérito que se entrega por primera vez en el legislativo.  En Sesión Solemne, ante autoridades presentes, el doctor fue ovacionado por casi un minuto, tras recibir el reconocimiento por su destacable labor en el ámbito de la salud y su aportación en el área educativa.  El originario de Dzemul relató algunos de los momentos que lo llevaron a lo que actualmente es, haciendo mención desde su infancia hasta los obstáculos que tuvo enfrentar y reafirmó que, aunque ya no ejerce, conserva al día su preparación en cardiología, por puro gusto y vocación.  “Vocación aceptando lo que dice el diccionario, es algo que Dios te da”, finalizó.  En su turno, la presidenta de la Comisión de Postulación del Reconocimiento del “Médico del Año del Estado de Yucatán”, Abril Ferreyro Rosado, dio lectura a la extensa trayectoria y experiencia que, a lo largo de los años fue captando el doctor Arjona Canto, razones por las cuales, fue electo para recibir el nombramiento.  “Estimado doctor, es usted un digno representante del gremio de la salud en Yucatán, ha sabido unir la práctica con la docencia, ha inculcado los principios de esta noble profesión a quienes han compartido su camino, reconocemos sus ganas de forjar a la juventud y, con esto, puedo afirmar que su nombre y sus actos representan los motivos por los cuales fue usted reconocido con este mérito”, dijo.  Como se infirmó, esta es la primera vez que el Congreso del Estado hace entrega del reconocimiento, en conmemoración del 23 de octubre “Día del Médico” en México, con el cual se enaltece las acciones realizadas en el área de la salud, trayectoria y aportación académica o humanística en el ejercicio de su carrera al servicio de la sociedad yucateca.  Cabe recordar que el pasado 18 de octubre, la comisión aprobó por unanimidad entregar el reconocimiento al Dr. Luis Arjona y, posteriormente, en sesión plenaria del 20 de octubre, se acordó la entrega para este día.  Entre las autoridades, estuvo presente la Secretaria General del Gobierno del Estado, María Fritz Sierra; el representante del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Santiago Altamirano Escalante; el Secretario de Salud del Estado, Mauricio Sauri Vivas y el Auditor Superior del Estado, Mario Can Marín, entre otros.  Por último, se acordó la celebración de la siguiente Sesión Ordinaria para el jueves 28 de octubre del presente año, a las 12:30 horas.  Discurso Dr. Luis David Arjona Canto  Hace dos días tuve la agradable visita de la distinguida diputada presidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, Ingrid del Pilar Santos Díaz, agradable no sólo por la distinción que me comunicaba, sino que, además de todo, porque su nombre es Pilar como el de mi mamá y de mi hija.  Lo que voy a discursar a continuación no tiene una meta específica y quisiera, si me lo permiten, tomarlo como un encuentro casual del que pueden reírse y analizar sin preocuparse de las responsabilidades que implica emitir una ley.  Mi origen es paupérrimo, mi humildad es de herencia y la disciplina es de mis padres y de mis estudios en el extranjero, la separación de mi familia para comenzar muy temprano mi educación hizo que mi maya no sea perfecta, pero la entiendo bastante y la pronuncio sin fallas. En inglés casi todo lo entiendo y me comunico sin trabas.  Nací en una mesa, en la Hacienda San Eduardo con atención de comadrona, sufrí todas las afecciones ahora evitables con las vacunas y me presentaron en Dzemul, a donde me llevaron en un truck tirado por Rosalío, caballo que aún recuerdo y quien murió hace más de 70 años.  Mi papá era una especie de administrador de Constancia, otra hacienda, en gran medida por ser bilingüe perfecto, igual que mi mamá (bilingüe en ese tiempo quería decir que hablaban maya y español, no inglés y español como se interpreta ahora). Éramos 7 hermanos, 3 de ellas mujeres. Ninguno tuvo ni siquiera sobrepeso porque nunca sobró comida. Ahora solo quedamos 3: 1 en Estados Unidos y otra en Progreso.  En Dzemul solo había hasta 4º grado de primaria, el que repetí 3 veces. Un día le dije a mi papá que quería seguir estudiando, pero no había manera de hacerlo en Mérida por falta de dinero y a donde era difícil viajar. Un día me dijo “¿todavía quieres ir?” Y respondí “sí”. “Vas a ayudar a un carnicero batiendo sangre en el rastro” me dijo. Y así fui a Mérida, batí sangre y terminé el 6º año en la escuela Hidalgo que hoy es un museo, pero ya saben ustedes que el muerto y el arrimado a los 2 días apesta.  Luego, como pude entré a la Secundaria en el Internado para hijos de trabajadores donde nos daban todo, desde comida hasta zapatos y allí supe por primera vez que hay seres humanos malos. Vi a Octavio Paz que era como un asesor que al poco tiempo se fue, según por el calor. Luego todo fue menos duro.  Prepa en el edificio central y Medicina en la Facultad de la Universidad de Yucatán. Aunque vivía sólo y comía donde y como sea y lo que podía, supe que también había gente buena.  Hice mi servicio social en Ticul, donde mi mamá tenía parientes cercanos y al terminar, por incongruencias conceptuales en instituciones en México D.F. no me aceptaron en una de ellas, pero sí me aceptaron afortunadamente en el Doctors Hospital en Washington DC, luego en otro, en Alexandria Hospital, Virginia, donde me nombraron Jefe de residentes a pesar de ser de 2º año.  Con mucho trabajo, la OEA me concedió una beca para estudiar un postgrado en Cardiología y Medicina Interna en la Universidad de Pennsylvania y allí terminé mi postgrado en uno de los sitios más prestigiados de Estados Unidos. Nunca pensé en permanecer en ese país, siempre supe que debía mostrar aquí todo lo bueno que aprendí en Medicina.  Esa ha sido la mejor decisión de mi vida y como dato interesante, muchos años mantuve comunicación con mis compañeros de allá y de otros países, pero desde hace también muchos años ya no pude y la respuesta de sus familiares era que se fueron para siempre.  Conclusión: solo yo sobrevivo con mis casi 91 años y aunque no ejerzo ya, conservo al día mi preparación en Cardiología, por puro gusto y vocación, Vocación aceptando lo que dice en el diccionario, es algo que dios te da. Muchas gracias.  Discurso Dip. Abril Ferreyro Rosado  Como sabemos, nos hemos reunido en esta sesión solemne del Pleno del Congreso para reconocer y premiar los logros de vida de un gran yucateco, me refiero al Doctor Luis David Arjona Canto.  Por tal motivo, me permitiré resaltar algunos detalles de su extensa experiencia curricular personal, académica y laboral.  El Doctor Arjona Canto, es originario del Municipio de Dzemul, Yucatán, en donde inició sus primeros pasos en su formación, surgida de la educación pública en la conocida Escuela Primaria Benito Juárez de su natal tierra.  Al paso de los años, ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Yucatán, donde se destacó por su entrega y su capacidad.  Posteriormente, realizó un internado rotatorio de pregrado en el Hospital-Escuela O’ Horán, donde con honores recibió el título de Médico Cirujano el 10 de abril de 1959.  Las fronteras del idioma no fueron una limitante para el Doctor Arjona Canto, por el contrario, fueron un aliciente para desarrollar sus aptitudes a nivel internacional; su coraje y amor por su tierra lo impulsó para realizar un internado Rotatorio de Postgrado de Julio de 1959 a junio de 1960 en el Doctors Hospital en Washington D.C.  Asimismo, goza de una gran experiencia, ya que entre los años 1960 y 1968, participó con gran destreza en cursos de especialización en afamadas instituciones académicas de formación médica, tales como el Alexandria Hospital en Alexandria, Virginia; The Graduate Hospital of the University of Pennsylvania en Philadelphia; la Universidad de Luisiana en New Orleans; en la División de Cardiología de la Universidad de Georgetown en Washington y en el Hospital de Massachusetts de la Universidad de Harvard en Boston, Massachusetts.   Es admirable su gran bagaje educacional y de formación como especialista médico, lo cual ha hecho ocupar diversos cargos en el servicio público, de los cuales resaltan el adjunto del Servicio de Cardiología del Hospital-Escuela O’ Horán de 1962 a 1963; la Jefatura del Servicio de Medicina de Mujeres del Hospital-Escuela O’ Horán de 1964 a 1965.  Fue Jefe del Servicio de Cardiología del Centro Anticanceroso de la Asociación Mexicana de la Cruz Roja Delegación Yucatán, desde junio de 1963 hasta 1975; Jefe del Servicio de Cardiología del Hospital-Escuela O’ Horán de la Secretaría de Salud del Estado de Yucatán de 1965 hasta 1986.  No conforme con ello, sentía el deber de compartir sus conocimientos, así como sus experiencias con las nuevas generaciones, por ello, se convirtió en profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Yucatán de 1964 hasta 1997.  Su gran experiencia lo llevó a ser titular en las cátedras de Medicina Interna, Fisiología Cardiovascular, Clínica Cardiovascular y Nosología Cardiovascular.  Además, fue jefe de Clínicas, e incluso antes de la pandemia era Profesor Invitado de la Facultad de Medicina de la UADY, para el Tema de Arritmias en un Curso de Electrocardiografía.  Con tan alto sentido de responsabilidad social, no dudó en forjar instituciones, siendo Socio Fundador del Colegio de Médicos de Yucatán A.C. en 1967 y en dos períodos discontinuos ha sido Presidente de la Sociedad Yucateca de Cardiología, filial de la Sociedad Mexicana de Cardiología.  Su Alma Mater, la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma, le otorgó un reconocimiento por su contribución a la salud de la población del Estado de Yucatán, por sus 50 años de ejercicio profesional, en el marco de la celebración del Día del Médico en el año 2008 y por sus logros en la formación científica y humanística de egresados de dicha facultad en el 2014.  Con esta trayectoria, el Doctor Luis David Arjona Canto, ha dedicado una vida de entrega al servicio público y docente, ello le ha valido muchos reconocimientos, tal como el Reconocimiento de la Sociedad Yucateca de Cardiología, por su valiosa contribución a la Cardiología Yucateca en abril de 1998.  Ha sido homenajeado por su contribución a la Educación Médica Continua por la Asociación Mexicana de Médicos Familiares y Médicos Generales A. C.  Yucatán, en octubre de 2013 y ha sido premiado por su trayectoria en cardiología por la Sociedad Mexicana de Cardiología en el año 2016.  Esta es la vida de una persona dedicada a la profesión médica, y sin duda reúne todos los merecimientos para ser el primer recipiendario al Reconocimiento del Médico del Año que otorga el Congreso del Estado de Yucatán.  Después de leer esta gran historia de vida, Doctor Luis David Arjona Canto, es inevitable no agradecer a todas las médicas y a todos los médicos, que, como Usted, han dado su tiempo, y puesto sus conocimientos para luchar contra las enfermedades, y más desde el surgimiento de la pandemia del Covid19, el cual nos mostró lo frágil que es la vida, y la fortaleza de los profesionales de la salud. El escenario desconocido que hemos atravesado nos ha dado una lección de la valentía y el coraje de cada uno de ellos para interceder ante una nueva enfermedad que ha venido a cambiarnos la vida en muchos aspectos.  Sobrados son los motivos por los cuales el gremio médico y el personal de salud deben ser homenajeados. Nuestro más profundo agradecimiento.  Esta mañana, es por demás especia, pues este Congreso, de manera inédita, impondrá por primera vez el referido Reconocimiento al Médico del Año para este 2021.  Reconocimiento que como sabemos, tiene como objeto distinguir a quienes se han destacado por sus acciones en el área de la salud; por realizar acciones extraordinarias, por su trayectoria o por su aportación académica o humanística en el ejercicio de su profesión al servicio de la sociedad yucateca.  El recipiendario, tal como hemos visto, reúne las características objetivas y subjetivas que lo hacen meritorio a llevar, con alta dignidad, el nombramiento como Médico del Año hecho por esta máxima asamblea local. Por ello, nos encontramos aquí para honrar su labor en las aulas, por fomentar esa chispa por el conocimiento, pero sobre todo, por su amor al prójimo.  La historia de vida del Doctor Luis David Arjona Canto me hace recordar una frase atribuida al filósofo griego Platón, la cual dice:  "Donde quiera que se ama el arte de la medicina, se ama también a la humanidad".  Ser Médico no es una profesión fácil; se debe reunir un perfil racional y analítico, pero, sobre todo, el temple para pelear por la vida ante cualquier circunstancia. Sin duda, el Doctor Arjona Canto, de acuerdo con sus logros personales y académicos, nos permite afirmar que es el mejor ejemplo de cómo saber combinar la vocación y la entrega con la carrera profesional.  Estimado Doctor Luis David Arjona Canto, es usted un digno representante del gremio de la salud en Yucatán. Usted ha sabido unir la práctica con la docencia, pero más todavía, Usted ha inculcado los principios de esta noble profesión a quienes han compartido su camino.   Reconocemos sus ganas por forjar a la juventud en los postulados médicos, esos que tienen raíces desde hace milenios y que en pleno siglo XXI nos muestran el imprescindible valor de los profesionales de la salud. Con estos hechos, puedo afirmar que su nombre y sus actos representan a cabalidad las razones por las que se ha instituido el presente reconocimiento; y hoy que su nombre quedará inscrito en las páginas legislativas, Usted nos premia con su presencia en este Recinto en el que le rendimos un homenaje más que merecido.  Agradezco a todas y a todos los que han participado en la designación e imposición de este Reconocimiento al Médico del Año 2021, como he dicho con antelación, debemos sentirnos orgullosos de compartir con un gran ser humano y excelente profesional de la salud como lo es el Doctor Luis David Arjona Canto.  Como Presidenta de la Comisión de Postulación De Reconocimiento de “Médico del año del estado de Yucatán” le doy la Bienvenida a esta que, a partir del día de hoy, será su casa y digna estancia de sus logros personales y profesionales que serán siempre un recordatorio en aras de la salud; es Usted un gran humanista, su vida es una lección para todas y todos quienes esta mañana le celebran. No me queda más que felicitarle, a Usted, a su apreciable familia, y a sus muchos alumnos. A nombre de las y los diputados de la LXIII Legislatura de este Pleno, le agradecemos sus aportaciones a la práctica médica, es un verdadero honor contar con yucatecos como usted que, sin esperar nada, dan todo por los demás. ¡De todo corazón!, ¡Muchas felicidades!  Es cuánto.

Discurso Dip. Abril Ferreyro Rosado

Como sabemos, nos hemos reunido en esta sesión solemne del Pleno del Congreso para reconocer y premiar los logros de vida de un gran yucateco, me refiero al Doctor Luis David Arjona Canto.

Por tal motivo, me permitiré resaltar algunos detalles de su extensa experiencia curricular personal, académica y laboral.

El Doctor Arjona Canto, es originario del Municipio de Dzemul, Yucatán, en donde inició sus primeros pasos en su formación, surgida de la educación pública en la conocida Escuela Primaria Benito Juárez de su natal tierra.

Al paso de los años, ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Yucatán, donde se destacó por su entrega y su capacidad.

Posteriormente, realizó un internado rotatorio de pregrado en el Hospital-Escuela O’ Horán, donde con honores recibió el título de Médico Cirujano el 10 de abril de 1959.

Las fronteras del idioma no fueron una limitante para el Doctor Arjona Canto, por el contrario, fueron un aliciente para desarrollar sus aptitudes a nivel internacional; su coraje y amor por su tierra lo impulsó para realizar un internado Rotatorio de Postgrado de Julio de 1959 a junio de 1960 en el Doctors Hospital en Washington D.C.

Asimismo, goza de una gran experiencia, ya que entre los años 1960 y 1968, participó con gran destreza en cursos de especialización en afamadas instituciones académicas de formación médica, tales como el Alexandria Hospital en Alexandria, Virginia; The Graduate Hospital of the University of Pennsylvania en Philadelphia; la Universidad de Luisiana en New Orleans; en la División de Cardiología de la Universidad de Georgetown en Washington y en el Hospital de Massachusetts de la Universidad de Harvard en Boston, Massachusetts.

Es admirable su gran bagaje educacional y de formación como especialista médico, lo cual ha hecho ocupar diversos cargos en el servicio público, de los cuales resaltan el adjunto del Servicio de Cardiología del Hospital-Escuela O’ Horán de 1962 a 1963; la Jefatura del Servicio de Medicina de Mujeres del Hospital-Escuela O’ Horán de 1964 a 1965.

Fue Jefe del Servicio de Cardiología del Centro Anticanceroso de la Asociación Mexicana de la Cruz Roja Delegación Yucatán, desde junio de 1963 hasta 1975; Jefe del Servicio de Cardiología del Hospital-Escuela O’ Horán de la Secretaría de Salud del Estado de Yucatán de 1965 hasta 1986.

No conforme con ello, sentía el deber de compartir sus conocimientos, así como sus experiencias con las nuevas generaciones, por ello, se convirtió en profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Yucatán de 1964 hasta 1997.

Su gran experiencia lo llevó a ser titular en las cátedras de Medicina Interna, Fisiología Cardiovascular, Clínica Cardiovascular y Nosología Cardiovascular.

Además, fue jefe de Clínicas, e incluso antes de la pandemia era Profesor Invitado de la Facultad de Medicina de la UADY, para el Tema de Arritmias en un Curso de Electrocardiografía.

Con tan alto sentido de responsabilidad social, no dudó en forjar instituciones, siendo Socio Fundador del Colegio de Médicos de Yucatán A.C. en 1967 y en dos períodos discontinuos ha sido Presidente de la Sociedad Yucateca de Cardiología, filial de la Sociedad Mexicana de Cardiología.

Su Alma Mater, la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma, le otorgó un reconocimiento por su contribución a la salud de la población del Estado de Yucatán, por sus 50 años de ejercicio profesional, en el marco de la celebración del Día del Médico en el año 2008 y por sus logros en la formación científica y humanística de egresados de dicha facultad en el 2014.

Con esta trayectoria, el Doctor Luis David Arjona Canto, ha dedicado una vida de entrega al servicio público y docente, ello le ha valido muchos reconocimientos, tal como el Reconocimiento de la Sociedad Yucateca de Cardiología, por su valiosa contribución a la Cardiología Yucateca en abril de 1998.

Ha sido homenajeado por su contribución a la Educación Médica Continua por la Asociación Mexicana de Médicos Familiares y Médicos Generales A. C.  Yucatán, en octubre de 2013 y ha sido premiado por su trayectoria en cardiología por la Sociedad Mexicana de Cardiología en el año 2016.

Esta es la vida de una persona dedicada a la profesión médica, y sin duda reúne todos los merecimientos para ser el primer recipiendario al Reconocimiento del Médico del Año que otorga el Congreso del Estado de Yucatán.

Después de leer esta gran historia de vida, Doctor Luis David Arjona Canto, es inevitable no agradecer a todas las médicas y a todos los médicos, que, como Usted, han dado su tiempo, y puesto sus conocimientos para luchar contra las enfermedades, y más desde el surgimiento de la pandemia del Covid19, el cual nos mostró lo frágil que es la vida, y la fortaleza de los profesionales de la salud. El escenario desconocido que hemos atravesado nos ha dado una lección de la valentía y el coraje de cada uno de ellos para interceder ante una nueva enfermedad que ha venido a cambiarnos la vida en muchos aspectos.

Sobrados son los motivos por los cuales el gremio médico y el personal de salud deben ser homenajeados. Nuestro más profundo agradecimiento.

Esta mañana, es por demás especia, pues este Congreso, de manera inédita, impondrá por primera vez el referido Reconocimiento al Médico del Año para este 2021.

Reconocimiento que como sabemos, tiene como objeto distinguir a quienes se han destacado por sus acciones en el área de la salud; por realizar acciones extraordinarias, por su trayectoria o por su aportación académica o humanística en el ejercicio de su profesión al servicio de la sociedad yucateca.

El recipiendario, tal como hemos visto, reúne las características objetivas y subjetivas que lo hacen meritorio a llevar, con alta dignidad, el nombramiento como Médico del Año hecho por esta máxima asamblea local.

Por ello, nos encontramos aquí para honrar su labor en las aulas, por fomentar esa chispa por el conocimiento, pero sobre todo, por su amor al prójimo.

La historia de vida del Doctor Luis David Arjona Canto me hace recordar una frase atribuida al filósofo griego Platón, la cual dice:

Donde quiera que se ama el arte de la medicina, se ama también a la humanidad".

Ser Médico no es una profesión fácil; se debe reunir un perfil racional y analítico, pero, sobre todo, el temple para pelear por la vida ante cualquier circunstancia. Sin duda, el Doctor Arjona Canto, de acuerdo con sus logros personales y académicos, nos permite afirmar que es el mejor ejemplo de cómo saber combinar la vocación y la entrega con la carrera profesional.

Estimado Doctor Luis David Arjona Canto, es usted un digno representante del gremio de la salud en Yucatán.

Usted ha sabido unir la práctica con la docencia, pero más todavía, Usted ha inculcado los principios de esta noble profesión a quienes han compartido su camino. 

Reconocemos sus ganas por forjar a la juventud en los postulados médicos, esos que tienen raíces desde hace milenios y que en pleno siglo XXI nos muestran el imprescindible valor de los profesionales de la salud.

Con estos hechos, puedo afirmar que su nombre y sus actos representan a cabalidad las razones por las que se ha instituido el presente reconocimiento; y hoy que su nombre quedará inscrito en las páginas legislativas, Usted nos premia con su presencia en este Recinto en el que le rendimos un homenaje más que merecido.

Agradezco a todas y a todos los que han participado en la designación e imposición de este Reconocimiento al Médico del Año 2021, como he dicho con antelación, debemos sentirnos orgullosos de compartir con un gran ser humano y excelente profesional de la salud como lo es el Doctor Luis David Arjona Canto.

Como Presidenta de la Comisión de Postulación De Reconocimiento de “Médico del año del estado de Yucatán” le doy la Bienvenida a esta que, a partir del día de hoy, será su casa y digna estancia de sus logros personales y profesionales que serán siempre un recordatorio en aras de la salud; es Usted un gran humanista, su vida es una lección para todas y todos quienes esta mañana le celebran. No me queda más que felicitarle, a Usted, a su apreciable familia, y a sus muchos alumnos. A nombre de las y los diputados de la LXIII Legislatura de este Pleno, le agradecemos sus aportaciones a la práctica médica, es un verdadero honor contar con yucatecos como usted que, sin esperar nada, dan todo por los demás.

¡De todo corazón!, ¡Muchas felicidades!

Es cuánto.

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